"DONDE TU TE AGRADAS, TU TE GLORIFICAS"
Nunca se me va a olvidar esa frase. La escuché de los labios de la directora del colegio donde asiste mi hija, hace como 2 años en una Asamblea de Padres. Desde ese día se convirtió en una de esas frases que uno oye, y que se quedan grabadas para siempre!!!!. Sin duda fue un misil directo de Dios para mi corazón y mi mente.
Cada día que pasa en mi caminar con Jesús, voy entendiendo más y más esa bendita frase. Cada día comprendo más que nuestro amado Dios está empeñado en darnos aquí en la tierra una vida abundante, plena, libre de enfermedades, de opresiones, de esclavitud, y que Él quiere bendecirnos y darnos lo mejor de la tierra. Él quiere GLORIFICARSE en nuestras vidas, pero tristemente nosotros no se lo permitimos.
La fórmula para ver su BENDICION en nuestras vidas no es un tesoro escondido que nadie puede encontrar, no es un enigma que nadie puede descifrar. Las claves para vivir en esa Bendición, el mismo Dios las dejó plasmadas en su palabra. Solo démosle una miradita a Deuteronomio 28, y a sus enseñanzas en los evangelios y ahi encontraremos muchas respuestas.
Pero lamentablemente, Él no puede derramar vino nuevo en un odre viejo, Él no puede derramar bendición sobre una vida llena de resentimiento, odio, rencor, envidia, amargura, falta de perdón, celos, ira, orgullo, enemistad, contiendas, altivez, lujuria, o que constantemente está criticando y viendo la paja en el ojo ajeno.
Él no puede bendecir la vida de una persona que constantemente vive quejándose, que vive en un estado perenne de inconformidad, que no muestra ni una pequeña señal de gratitud. Tristemente Él no puede bendecir la vida de una persona que no ama a su prójimo.
Yo creo que el anhelo de todos los que somos hijos de Dios es ver nuestras vidas bendecidas y prósperas, ver a nuestros hijos sanos y creciendo en el conocimiento de Dios; ver el exito en todo lo que hacemos y emprendemos, ver nuestros negocios florecientes, ver nuestras familias unidas y en victoria, ver nuestros matrimonios consolidados y llenos de amor.
Todo eso requiere una cosa sencilla: AGRADEMOS a DIOS !!!! permitámosle al autor de toda la creación sentirse agradado con nuestras vidas y nuestro caminar.
Quiéres AGRADAR a Dios?? Tu tienes la decisión para hacerlo. Estudia la palabra y te aseguro que el Espíritu Santo te irá revelando como lograr agradar a ese Dios tan hermoso, fiel, bueno y misericordioso que tenemos.
Si tu respuesta fue afirmativa, entonces prepárate para ver su bendición, y para ver que ÉL se glorifique en tu vida.
Nunca se me va a olvidar esa frase. La escuché de los labios de la directora del colegio donde asiste mi hija, hace como 2 años en una Asamblea de Padres. Desde ese día se convirtió en una de esas frases que uno oye, y que se quedan grabadas para siempre!!!!. Sin duda fue un misil directo de Dios para mi corazón y mi mente.
Cada día que pasa en mi caminar con Jesús, voy entendiendo más y más esa bendita frase. Cada día comprendo más que nuestro amado Dios está empeñado en darnos aquí en la tierra una vida abundante, plena, libre de enfermedades, de opresiones, de esclavitud, y que Él quiere bendecirnos y darnos lo mejor de la tierra. Él quiere GLORIFICARSE en nuestras vidas, pero tristemente nosotros no se lo permitimos.
La fórmula para ver su BENDICION en nuestras vidas no es un tesoro escondido que nadie puede encontrar, no es un enigma que nadie puede descifrar. Las claves para vivir en esa Bendición, el mismo Dios las dejó plasmadas en su palabra. Solo démosle una miradita a Deuteronomio 28, y a sus enseñanzas en los evangelios y ahi encontraremos muchas respuestas.
Pero lamentablemente, Él no puede derramar vino nuevo en un odre viejo, Él no puede derramar bendición sobre una vida llena de resentimiento, odio, rencor, envidia, amargura, falta de perdón, celos, ira, orgullo, enemistad, contiendas, altivez, lujuria, o que constantemente está criticando y viendo la paja en el ojo ajeno.
Él no puede bendecir la vida de una persona que constantemente vive quejándose, que vive en un estado perenne de inconformidad, que no muestra ni una pequeña señal de gratitud. Tristemente Él no puede bendecir la vida de una persona que no ama a su prójimo.
Yo creo que el anhelo de todos los que somos hijos de Dios es ver nuestras vidas bendecidas y prósperas, ver a nuestros hijos sanos y creciendo en el conocimiento de Dios; ver el exito en todo lo que hacemos y emprendemos, ver nuestros negocios florecientes, ver nuestras familias unidas y en victoria, ver nuestros matrimonios consolidados y llenos de amor.
Todo eso requiere una cosa sencilla: AGRADEMOS a DIOS !!!! permitámosle al autor de toda la creación sentirse agradado con nuestras vidas y nuestro caminar.
Quiéres AGRADAR a Dios?? Tu tienes la decisión para hacerlo. Estudia la palabra y te aseguro que el Espíritu Santo te irá revelando como lograr agradar a ese Dios tan hermoso, fiel, bueno y misericordioso que tenemos.
Si tu respuesta fue afirmativa, entonces prepárate para ver su bendición, y para ver que ÉL se glorifique en tu vida.






